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Martes 23 de junio de 2026

Nomás 800 millones

Por Martín de J. Takagui

Grave es la situación en que la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) colocó al gobierno federal, al gobierno de Claudia Sheinbaum y a Mario Delgado, secretario de Educación Pública, pues los maestros supieron hacerle “manita de puerco” al gobierno y no le quedó otro remedio que aflojar 800 millones de pesos.

Cómo se les entregaron, cómo se los llevaron, en qué los van a usar, cuánto les va a tocara los líderes, cómo se van a comprobar, quién vigilará el legal ejercicio de ese dinero, son muchas preguntas que nadie va a contestar y que puede ser la puerta de entrada para otros sectores que tampoco han sido atendidos.

Cierto es que difícilmente algún otro sector puede juntar a 60 mil personas y mantenerlas en plantón en el Centro Histórico de la Ciudad de México con carpas, cocinas, que por sencillas que sean cuestan, sistemas de movilidad y, sobre todo con el entusiasmo de andar cerrando calles y avenidas, de enfrentarse a macanazos con los policías, porque ya no hay granaderos.

Pero hay sectores, por ejemplo, como los campesinos, que a lo largo del régimen de la autollamada cuarta transformación han sido desatendido, se frenaron los apoyos y sus propios programas sociales, todos los apoyos al campo se terminaron con la llegada de los gobiernos transformadores y han estado haciendo protestas, sin ser escuchados.

Obviamente, en estos tiempos mundialistas hubo marchas plantones y bloqueos que de manera paralela se realizaron, sobre todo el día de la inauguración del mundial en el Estadio Azteca, ahora llamado Banorte o Ciudad de México, en donde los macanazos estuvieron de a peso, pero ni así fueron vistas ni escuchadas las madres buscadoras.

Es más, los colectivos u organizaciones de familias buscadoras fueron motivo de burla y una risita muy ofensiva por parte de la presidenta en Palacio Nacional durante la mañanera en la que dijo “parece que había más personas de la Comisión de Búsqueda que de las madres buscadoras… jijiji”.

Pues cuántas quería que estuvieran ahí, no me digan que pasaron lista para saber a qué iba cada una de las personas que estaban ahí. No señora presidenta, las madres buscadoras deben tratarse con respeto, las madres buscadoras tienen preocupaciones que deben ser atendidas con un mayor sentido de humanidad.

Otro de los sectores que podrían radicalizar sus posiciones y aunque no sumarían la presencia de tantas persones sí tendrían forma de colapsar y poner de cabeza a la Ciudad de México, es el de los transportistas, pues con sus camiones y tráileres podrían colapsar las entradas a la Ciudad y podrían bloquear las principales avenidas, como Viaducto, Periférico, Insurgentes, Reforma, los ejes viales.

No es por dar ideas, pero la verdad es que es muy atractivo el saber que para acallar a los maestros disidentes de la sección 22 de la CNTE les dieron 800 millones de pesos, porque fue solamente para cerrarles la boca y hacerlos regresar a sus lugares de origen.

No me van a decir que les dieron el ciento por ciento de incremento salarial o que dieron marcha atrás a las reformas a la Ley del ISSSTE de 2007. Nada de las demandas de los maestros se les concedió, los mandaron a sus casas con los bolsillos de los líderes repletos de dinero.

Se trata de un muy mal precedente. Es cierto, en otras épocas trascendía que el gobierno les daba dinero a los manifestantes para que retiraran sus plantones del Zócalo capitalino, porque estaba por llegar la fecha de conmemoración del Grito de Independencia en septiembre o porque había otras prioridades que requerían del zócalo vacío.

Es más, cuando Andrés Manuel López Obrador encabezó el llamado Éxodo por la Democracia, que llegó a la capital del país, cuando bloqueó los pozos petroleros en Tabasco, se dijo que el gobierno le habría entregado dinero, igual muchos millones de pesos y con ello financió su movimiento.

Pero no fue el gobierno quien aceptó o reconoció que se le dieron millones de pesos a los dirigentes de esos movimientos, aunque siempre era evidente que sin haber resuelto nada se habían retirado los manifestantes.

Habrá que esperar a ver que otras organizaciones o sectores económicos se manifiestan en los siguientes meses y habrá qué ver cómo se resuelven, más bien, aunque no se resuelvan dejarán de manifestarse en el zócalo.

Como decían las viejas consejas: “Con dinero baila el perro”.

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