Umán y Tahmek, crónica de una derrota anunciada para el PRI

CÍRCULO ROJO.
A la más vieja usanza, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) está a punto de repetir los mismos errores que le llevaron a perder varios municipios en la elección concurrente pasada, la de 2012, y el único responsable es precisamente su dirigente estatal, Carlos Sobrino Argáez.

En una visión “estratégica” el partido ha dividido en tres grupos a los 106 municipios. Los perdibles, los ganables y los “mas o menos”.Y es precisamente en el grupo de los perdibles en donde decidió poner principalmente a contendientes mujeres para salir del paso con la disposición de equidad que impone el INE. En este contexto municipios como Tahmek y Umán repetirán derrota al imponerse candidatos mujer que simplemente no levantan.

En el primer caso Sobrino Argáez se encargó de “sentar” por segunda ocasión a Roberto May, liderazgo natural del municipio a través del nuevo secretario adjunto de ese partido, Francisco Medina Sulub. Dígase de paso que Medina Sulub, quien fue dirigente del Frente Juvenil Revolucionario (FJR) hace varios años, se eternizó en ese cargo y luego de ahí ha ocupado cargos de gobierno de segundo nivel, al no tener un grupo político ni capital que le respalden hacia proyectos futuros, pero sí, fiel a las órdenes “institucionales” del partido.

Esto sin mencionar que su lealtad es tanta, que en pleno proceso electoral de 2015 se vio involucrado en un escándalo al descubrirse despensas ocultas en su vivienda del periférico oriente. Caso por el cual continúa su curso una demanda que tiene en contra. Situación similar en Umán. Ambos municipios son gobernados hoy día por oposiciones. En Tahmek está el Partido Verde Ecologista mientras que en Umán gobierna el PAN.

En Umán, un joven profesionista, con doctorado en educación Gaspar Ventura Cisneros Polanco que se perfilaba ser el primer aspirante en contar con ese nivel de capacitación fue rechazado por el partido para también colocar a una mujer. Y es que el problema no es que se de impulso a la equidad, sino que son mujeres puestas, con la idea simplemente de cumplir un trámite, y que se sabe de antemano perderán la elección.

Y quienes han sacado agua para su molino en esta disposición son los delegados del PRI en los municipios, quienes a sabiendas de que su partido buscaba mujeres para “cumplir con las formas”, cobijaron de forma sentimental a las aspirantes.

Fuertes son los rumores de un amasiato entre el delegado político del PRI en Tahmek, Luis Novelo Piña y Silveira Puerto, la aspirante impuesta de ese municipio. Y en Umán, suena algo similar entre Patricia Nah, aspirante en Umán y Juan Valencia, representante del movimiento territorial del PRI en ese municipio.

Así se cuece el PRI, cometiendo error tras error, y despertando una vez más los enojos de sus liderazgos naturales en lo municipios, que ya en contiendas pasadas han demostrado al partido que les dio la patada, que yéndose a otro instituto político pueden ganar la elección. Ejemplos muy claros muchos, algunos de ellos evidentes al día de hoy, Acanceh y Progreso.

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