El Ayuntamiento de Mérida clausuró un negocio que operaba como restaurante-bar en zona residencial, pese a contar únicamente con licencia comercial de cafetería, la cual restringe la venta de alcohol.
La suspensión se realizó tras diligencias de la Dirección de Desarrollo Urbano, luego de que vecinos reportaran afectaciones por falta de estacionamiento y obstrucción del tránsito en el Fraccionamiento La Castellana, al norte de Mérida.
Con apoyo de Protección Civil y personal de Gobernación, se procedió a la clausura del local ubicado en la calle 39 B2 por 34. Inspectores determinaron que el establecimiento no se ajustaba al uso de suelo autorizado: funcionaba como restaurante-bar con venta de alcohol y música en vivo, excedía los 49 metros cuadrados permitidos y no contaba con cajones de estacionamiento.
El negocio había recibido un plazo de 20 días para regularizarse; el pasado 19 de febrero fue notificado sobre posibles medidas cautelares ante el incumplimiento.
La autoridad municipal reiteró su compromiso de mantener el orden urbano y garantizar que los establecimientos operen con licencias y permisos conforme a la normativa vigente.

