Talento mexicano se adapta a nuevas formas del Séptimo Arte

A pesar de la rápida evolución de la industria cinematográfica impulsada por las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial, el talento de los cineastas mexicanos continúa brillando a nivel mundial. Figuras destacadas como Emmanuel Lubezki, Alfonso Cuarón, Guillermo del Toro, Alejandro González Iñárritu y el actual representante de México en la edición 96 de los Premios Óscar, Rodrigo Prieto, han consolidado la presencia de México en la industria del séptimo arte.

Armando Casas Pérez, productor y profesor de la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas de la UNAM, opina que la adaptación a nuevas formas de hacer cine no ha frenado el reconocimiento internacional a los cineastas mexicanos.

El también presidente de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) destacó que prácticamente en cada edición de los Premios Óscar, al menos un cineasta mexicano es nominado, reflejando el reconocimiento global a su habilidad para crear obras cinematográficas excepcionales.

En la edición 96 de los Premios Óscar, programada para el próximo domingo 10, en Los Ángeles, California, Rodrigo Prieto asume el papel de representante mexicano en la categoría a mejor fotografía por su trabajo en la película “Killers of the Flower Moon” del director Martin Scorsese. Casas Pérez elogió la merecida nominación de Prieto, quien se ha convertido en el fotógrafo principal de Martin Scorsese, habiendo sido previamente nominado por “Silencio” y “El Irlandés“.

Emmanuel Lubezki, egresado de la escuela de cine de la UNAM, es el único en la historia de los Premios Óscar en ganar tres veces consecutivas la categoría a Mejor Fotografía por “Gravity” (2014), “Birdman” (2015) y “The Revenant” (2016).

Alfonso Cuarón, Guillermo del Toro y Alejandro González Iñárritu mantienen una estrecha vinculación con la UNAM. Cuarón ha ganado cinco estatuillas, incluyendo mejor director y mejor película extranjera por “Roma” (2018), mientras que González Iñárritu y Del Toro han recibido el doctorado honoris causa por la UNAM.

Un hito para la UNAM data de 2008, cuando la institución ganó un Óscar en la categoría de cortometraje animado con la película “Pedro y el Lobo“. Más allá del espectáculo y la farándula, señaló que la entrega de los Premios Óscar está relacionada con temas de hegemonía y poder económico, ya que la industria cinematográfica en Estados Unidos representa un sector estratégico de gran importancia.

En el actual panorama cinematográfico, Casas Pérez enfatizó que la exhibición ha experimentado cambios significativos con la llegada de nuevas plataformas digitales, las cuales, además de controlar la distribución, se han convertido en productoras cinematográficas influyentes, transformando la forma de hacer cine.

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