Síntomas del embarazo ameritan consulta médica: IMSS

Cuando se está embarazada, a menudo pueden presentarse síntomas que llegan a resultar incómodos, como por ejemplo náuseas o acidez estomacal (agruras). Casi siempre, son molestias pasajeras y no son causa de mayores complicaciones o síntomas de alarma. Sin embargo, algunos pueden indicar un problema más importante y, en ese caso, lo mejor es acudir con la o el médico.

Por lo que el coordinador clínico en Gineco-Obstetricia del Hospital General Regional (HGR) No. 1 “Lic. Ignacio García Téllez” del IMSS, Israel Jurado Vargas, señaló algunos de los síntomas que podrían considerarse de riesgo y deben ser consultados.

Algunos de estos síntomas pueden ser más o menos urgentes, dependiendo de en qué etapa del embarazo se encuentre y de su historial de salud: Su bebé se está moviendo o pateando menos de lo habitual (una vez que comienza a moverse con frecuencia). La o el médico puede darle instrucciones sobre si debe monitorear la actividad del bebé haciendo diariamente un “conteo de las patadas”.

Si tiene dolores o molestias abdominales severas o persistentes; si tiene hemorragia vaginal o pérdidas de sangre; un aumento del flujo vaginal o cambio en su apariencia, por ejemplo, se vuelve acuoso, mucoso o sanguinolento (incluso si solamente es rosado o tiene un leve rastro de sangre). Después de las 37 semanas de embarazo, el aumento de la secreción mucosa es normal y puede indicar que pronto sería el momento del parto.

Si siente presión en la pelvis (sensación de que la o el bebé está empujando hacia abajo), dolor en la parte inferior de la espalda (sobre todo en las últimas semanas del embarazo), dolores similares a los menstruales o dolor abdominal, o cuenta más de cuatro contracciones por hora (incluso si no duelen) antes de las 37 semanas.

Otros síntomas de alerta son: si nota ardor al orinar, o que orina poco pero tiene ganas constantes de ir al baño, ya que esto podría ser una señal de infección en las vías urinarias, que de no ser tratada podría desencadenar un parto prematuro.

Si tiene vómitos severos o persistentes, o acompañados de dolor o fiebre. Nota trastornos visuales como visión doble, visión borrosa, nublada, con destellos de luz o con “partículas flotantes”.

Tiene dolor de cabeza continuo o intenso, o acompañado de visión borrosa, dificultad al hablar o pérdida de la sensibilidad. Observa hinchazón en la cara o alrededor de sus ojos, hinchazón pronunciada en las manos, hinchazón fuerte y repentina en los pies o tobillos, o rápido aumento de peso (más de dos kilos en una semana).

Si tiene calambres persistentes o intensos en las piernas, o dolor en las pantorrillas que no mejora cuando flexiona el tobillo o camina un poco, o siente que una pierna está más hinchada que la otra.

Padece estreñimiento severo acompañado de dolores abdominales, o una diarrea intensa que dura más de 24 horas.

Si se enferma de gripe o tiene síntomas más severos que podrían ser de influenza, ya que ésta última es muy peligrosa para mujeres embarazadas. Los síntomas de la gripe pueden incluir fiebre, dolor de garganta, tos, nariz tapada o mucosidad, cansancio, escalofríos y dolores musculares.

Si llega a estar expuesta a una enfermedad infecciosa como varicela o rubéola o si presenta síntomas.

Son muchas las señales que podrían ser síntomas que deben ser consultados con la o el médico, y aunque en la mayoría de casos no es nada grave, el cuerpo de una mujer embarazada está cambiando tan deprisa a veces resulta difícil decidir si lo que pasa es “normal” o no.

Por lo que, si presenta alguno de los muchos síntomas mencionados con anterioridad, es mejor prevenir y acudir a su Unidad de Medicina Familiar (UMF) ya sea con su médico o acudir al área de Urgencias de su UMF correspondiente.

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