San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.— El estado de salud de Deysi, una niña de tan solo 10 años, se reporta como crítico luego de haber dado a luz en el Hospital de las Culturas, un hecho que ha generado conmoción social, indignación y un llamado urgente a la protección de la niñez en Chiapas y en todo el país.
De acuerdo con información médica, la menor no resistió físicamente el embarazo debido a su corta edad y complexión, lo que le provocó graves daños internos que la mantienen bajo estricta vigilancia médica. Su condición es delicada y su evolución es monitoreada de manera permanente por personal especializado.
La situación también es complicada para el recién nacido, quien presenta problemas de salud y permanece bajo atención hospitalaria. Fuentes cercanas al caso señalan que cada hora es decisiva para la vida de ambos.
Investigación penal en curso
Paralelamente a la emergencia médica, la Fiscalía del Estado de Chiapas abrió una carpeta de investigación para esclarecer los hechos y deslindar responsabilidades penales. Un adulto señalado como su pareja, presuntamente de 18 años, habría ingresado a la menor al hospital y posteriormente la abandonó, lo que agravó la situación.
Las autoridades informaron que se procederá legalmente contra el presunto responsable y que también serán investigados sus padres, así como la madre y el padre de la menor, a fin de determinar posibles omisiones, negligencia o encubrimiento, conforme a lo establecido en la ley.
Indignación social y exigencia de justicia
El caso de Deysi ha provocado una fuerte reacción ciudadana y múltiples llamados de organizaciones sociales para que se garantice justicia, atención integral y acompañamiento psicológico a la menor. Asimismo, se exige que este hecho no quede impune y que se refuercen las políticas públicas de prevención, protección infantil y detección temprana de violencia sexual.
Especialistas han señalado que el embarazo infantil es una forma extrema de violencia contra las niñas, y que casos como este evidencian fallas estructurales en los sistemas de protección familiar, comunitaria e institucional.
Mientras tanto, Deysi continúa luchando por su vida en un hospital, convertida en el símbolo de una crisis que interpela a autoridades, familias y sociedad, y que obliga a replantear con urgencia las acciones para salvaguardar los derechos y la integridad de la niñez en México.

