La Plaza Grande se transformó en un escenario de romanticismo, pop y emoción colectiva la noche de este sábado, cuando más de 40 mil meridanas y meridanos se dieron cita para disfrutar del concierto de Reik, uno de los grupos más queridos de la música mexicana, como parte de las celebraciones del Mérida Fest 2026, en el marco del 484 aniversario de la capital yucateca.
El evento contó con la presencia de la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada, quien destacó el ambiente de unidad, paz y sana convivencia que caracteriza a Mérida y que permitió el desarrollo de un espectáculo multitudinario en un entorno seguro y familiar. La presidenta municipal invitó a la ciudadanía a seguir participando en los eventos organizados por el Ayuntamiento, al señalar que son espacios pensados para todas y todos.
“Agradezco la unidad y la paz que construimos juntos en la más chula de las ciudades, y que nos hace distintos y distinguibles”, expresó, al tiempo que exhortó a las familias a apropiarse de los espacios públicos y disfrutar de la oferta cultural del festival.
Con este concierto, Reik inició oficialmente sus presentaciones de 2026, ofreciendo un amplio recorrido por los temas que han marcado su trayectoria. En medio de un ambiente eléctrico, Jesús Navarro, Julio Ramírez y Bibi Marín subieron al escenario entre ovaciones, saludando a una Plaza Grande completamente llena.
El vocalista Jesús Navarro agradeció la cálida bienvenida del público y prometió un espectáculo inolvidable, promesa que se cumplió al interpretar éxitos como “Ya me enteré”, “Inolvidable”, “Fui” y “Creo en ti”, canciones que fueron coreadas de principio a fin por miles de asistentes.
En la recta final del concierto, la Plaza Grande se convirtió en un mar de luces de celulares y voces unidas, creando una postal memorable del Mérida Fest 2026. La agrupación demostró por qué se mantiene como uno de los referentes del pop en México, con una energía contagiosa, una ejecución impecable y una conexión constante con el público.
El espectáculo destacó también por su producción de alta calidad, con un escenario dinámico y un diseño de iluminación que acompañó cada interpretación. La interacción de Reik con los asistentes generó un ambiente de cercanía y complicidad que hizo de la noche una experiencia única para personas de todas las edades.
La respuesta del público fue contundente: miles permanecieron hasta el final, aplaudiendo y pidiendo más. La banda correspondió con un cierre emotivo, dejando a la multitud con sonrisas, aplausos y el recuerdo de una velada especial.

