Paraguay.— Un acto de honestidad ha conmovido a la opinión pública en Paraguay y se ha convertido en ejemplo de valores y principios, luego de que una mujer devolviera una fuerte suma de dinero que encontró de manera fortuita durante una caminata en un cerro del país.
Los hechos ocurrieron en el cerro Dos de Oro, ubicado en la localidad de Capiibary, departamento de San Pedro, donde Carolina Cubilla, de 30 años de edad, realizaba un recorrido en compañía de un amigo. Durante el descenso, la mujer observó un bolso colgado de la rama de un árbol, lo que llamó su atención.
Al revisar el contenido, Carolina quedó sorprendida al encontrar en su interior 25 millones de guaranís en efectivo, equivalentes a aproximadamente 67 mil 500 pesos mexicanos, además de un teléfono celular y otros objetos personales que permitieron identificar a la propietaria.
Lejos de apropiarse del dinero, Carolina decidió contactar a la dueña del bolso, identificada como Yolanda Villamayor, a quien devolvió íntegramente el monto y las pertenencias. El gesto fue recibido con profunda emoción por parte de la mujer afectada y su esposo, quienes expresaron su agradecimiento ante el acto de integridad.
Como muestra de reconocimiento, la pareja entregó a Carolina una recompensa de 250 mil guaranís, alrededor de 675 pesos mexicanos, cantidad simbólica frente al monto recuperado, pero significativa como agradecimiento por su honestidad.
Carolina Cubilla, madre soltera de cuatro hijos, explicó que en ningún momento consideró quedarse con el dinero, pues su conciencia y valores personales se lo impidieron. Señaló que siempre ha procurado actuar con rectitud, incluso en situaciones difíciles, ya que considera que la honestidad es un principio que se debe mantener sin importar las circunstancias económicas.
La historia, difundida por el medio paraguayo Extra, ha generado múltiples reacciones positivas en redes sociales y medios de comunicación, donde Carolina ha sido reconocida como un ejemplo de integridad y valores humanos, recordando que la honestidad sigue siendo una virtud vigente y digna de reconocimiento.

