Enrique Ochoa Reza: El polluelo que puede ser gallo
Sin Titubeos

En las últimas semanas la política en nuestro país se ha visto sacudida con varios acontecimientos que han dado de qué hablar en la prensa local y en la prensa nacional, desatados en primera instancia con las elecciones ocurridas el pasado cinco de junio, en las cuales el PRI perdió siete de las 12 gubernaturas que se encontraban en juego, incluyendo una que era muy seguida por todos los grupos políticos yucatecos, las elecciones en Quintana Roo.

Lo que ocurrió en el vecino estado ya es bien sabido por todos; Carlos Joaquín González, ganó la gubernatura como candidato de la alianza PAN-PRD y se convirtió en el primer político de un partido diferente al PRI, que gana las elecciones en Quintana Roo.

Eso desencadenó en primer lugar la salida de Manlio Fabio Beltrones de la dirigencia nacional del Revolucionario Institucional, especulándose desde ese momento quién sería su sucesor para dirigir las riendas de su partido, de cara a los muy importantes comicios del 2018, en donde se eligegirá todo, desde alcaldes, diputados o senadores, hasta el Presidente de la República.

La ciudadanía se había manifestado en las urnas, y al parecer le había cobrado a los tricolores, las malas decisiones políticas del Presidente Peña Nieto y la corrupción de sus gobernantes, por lo que las altas esferas del tricolor debían realizar un movimiento de autoridad, un golpe contundente de cara a las cada vez más cercanas elecciones del 2018.

Y lo hicieron, sin duda dieron un golpe contundente pero a la vez sorpresivo, ya que desde los Pinos el nombre escogido para guiar al PRI es Enrique Ochoa Reza. Esperen, ¿quién es Enrique Ochoa Reza?, ¿Dónde están los nombres pesados, las grandes figuras políticas de dicho partido?; ¿dónde está la gente como Emilio Gamboa Patrón o Enrique Martínez y Martínez?.

Enrique Ochoa Reza como bien se sabe fue el director general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), es decir, aquel que dio el anuncio del último incremento al costo de la energía eléctrica.

Sin embargo, más allá de eso, su participación en la vida política interna de su partido no es muy larga. Sí, participó en la campaña de Enrique Peña Nieto, pero nunca ha sido para nada un amante de la vida partidista, la cual incluso negó en el 2010 ante la Cámara de Diputados.

En Yucatán esta elección tuvo reacciones, sin embargo tomaré un par de declaraciones de Pedro Oxté Conrado, dirigente de la CROC en el estado, quien señaló que durante su vida dentro del PRI, siempre le había tocado tener como dirigentes a “gallones de la política”, dando entender que su nuevo líder nacional es un polluelo.

Además mencionó otra característica de este dirigente y la que sin duda refleja el sentir de muchos políticos de carrera: “nunca se ha roto la madre en una campaña”.

Ojo con esta última declaración. Ochoa Reza tendrá que ser muy hábil y demostrar una enorme valía para que los liderazgos del PRI lo vean como algo más que un simple títere del Presidente, porque bien sabemos que los partidos políticos son como los caballos, cuando sienten una mano inexperta tienden a querer salirse de control, lo cual puede pasarle al tecnócrata si no hace buenas negociaciones con todos los bandos a nivel nacional.

Además hay que sumarle a todo esto la mala imagen de su partido, iniciando con la del Presidente, así como los gobernantes corruptos de los que hacía mención al inicio de esta columna y además un hartazgo de los mexicanos de todo lo que huela a política, por lo que Ochoa Reza tendrá que demostrar mucho si quiere evitar una debacle priista en el 2018.

Puntos a favor, claro que los tiene: tiene juventud y una imagen muy lejana a los dinosaurios priistas, estrategia que al PAN le resultó con Ricardo Anaya, que a pesar de su mocedad le comió el mandado a Manlio Fabio Beltrones.

Otro handicap a favor es su preparación académica. El nacido en Michoacán cuenta con diferentes cinco grados académicos, incluyendo dos maestrías y un doctorado en ciencias políticas, lo que sin duda denota que es un tipo preparado.

¿Que podemos esperar en Yucatán? Bueno, en nuestro estado la imagen del gobernador, a pesar de algunos sin sabores, sigue siendo de aprobación, tanto en la sociedad civil como con el sector empresarial, por lo que de este lado del país lo que tendrá que resolver el señor Ochoa Reza es lograr que esos liderazgos sueltos que hay en el estado y que el jinete Carlos Pavón no ha podido conciliar, trabajen en conjunto. Es decir, repartir bien el pastel y que uno no se engolosine.

¿Recuerdan lo que platicaba sobre el caballo desbocado?, bueno, eso está pasando en Yucatán. La falta de mano firme ha provocado lo que hoy en día vemos: todos quieren y levantan la mano, antes de tiempo y eso puede pasar factura al final.

¿La ventaja que tiene el PRI en el estado? Bueno, en el PAN siguen empeñados en boicotearse solitos, pero eso será un análisis de mi siguiente columna.

Roberto Ojeda
Ver más ROberto Ojeda

Roberto Ojeda-04

Compártelo:
Podría Intersarte