Ataque a la libertad religiosa; desde Yucatán inicia la defensa

Para más de 100 millones de mexicanos que se profesan creyentes en Cristo, la navidad es motivo de alegría y de encuentro con los demás. Nunca ha servido de excusa para excluir a nadie. Como cada año, en diciembre de dos mil veinte, el ayuntamiento de Chocholá, Yucatán, colocó un nacimiento para conmemorar el nacimiento de Jesús de Nazareth.

Sin embargo, una persona que ni siquiera reside en esa población, promovió un amparo contra el Ayuntamiento de Chocholá, bajo el argumento de que el nacimiento lo “discrimina” porque, dice, él no es católico.

La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación atrajo el asunto y ahora se tramita bajo el expediente del amparo en revisión 216/2022. Aunque se originó en un municipio del interior, lo que decida la Corte afectará potencialmente a todo el país.

El ministro ponente Juan Luis González Alcántara Carrancá propone cancelar la posibilidad de instalar nacimientos en sitios públicos, con la excusa de que se tratan de “actos de culto” y que, por tanto, no pueden ser “celebrados” desde y por el Estado.

Pero la colocación del nacimiento no es un acto de culto, sino una expresioń espontánea de piedad popular que ya forma parte de la cultura mexicana, equiparable a la colocación de altares de muertos y que no tiene ninguna relación con la misa catoĺ ica. Es mentira que transmita “ideas relacionadas con la eucaristía, el bautizo o el matrimonio”, como se afirma en el proyecto.

Al nacimiento no se le rinde culto, no es un altar y las imágenes que se emplean son distintas de las destinadas al culto sagrado dentro de la fe católica. Incluso, muchos cristianos no catoĺicos que no comparten el culto a las imágenes, colocan nacimientos en sus casas. La propia CEM (Conferencia del Episcopado Mexicano), en su posicionamiento sobre el tema, ha destacado a los nacimientos como elementos que, trascendiendo los exclusivismos de cualquier doctrina religiosa, pasaron a formar parte de la identidad cultural de los mexicanos.

Con los recursos que ostenta la Corte, sorprende que no hayan atinado a llamar a un antropólogo capaz de explicarles un aspecto tan elemental. Más bien pareciera que, con el afán de sostener a toda costa una decisión ya tomada de antemano, buscaron de entre los especialistas, a aquel que mejor reafirmara los prejuicios del ponente del proyecto.

Es contradictorio que la misma Corte decrete inhábiles, anõ con anõ , los días de la Semana Santa. Ahí los ministros hacen a un lado su defensa a ultranza de la laicidad del Estado y olvidan que esas fechas giran en torno a la pascua de Jesucristo.

Esperemos que ningún llanero solitario se ampare argumentando que le ofende la suspensión generalizada de los servicios públicos de impartición de justicia con la excusa de una celebración religiosa, aunque seguramente los señores ministros no tendrán problemas para encontrar un antropólogo experto que les explique, con “razones laicas y democráticas”, por qué sí deben continuar gozando de sus días de asueto. Ventajas de tener la última palabra en la impartición de justicia, pero ningún compromiso con la congruencia.

Sorprende la miopía del Máximo Tribunal que, con su credibilidad tan lastimada y atacada desde distintos flancos, opten por sugerir una sentencia que la alejaría, todavía más, de al menos 100 millones de mexicanos. El ministro ponente, desde su torre de marfil, no alcanza a ver la forma en que ofende la piedad popular de los habitantes de un municipio con población mayoritariamente maya.

De aprobar ese proyecto, ¿qué autoridad moral les quedaría para ostentarse como último baluarte de la democracia y del Estado de

Derecho y pedir auxilio a los mexicanos ante los embates de los otros poderes?
Señores ministros, la mejor teoría jurídica se hace sin separarse de los valores del pueblo que ustedes están llamados a proteger.

Pueden llenar sus decisiones de cientos de argumentos, pero de nada sirve si solo apuntalan su incomprensión de una expresión cultural de la piedad religiosa, que nada tiene qué ver con un acto de culto de la fe católica.

No pierdan de vista que, lo que de verdad importa, es la forma en que sus sentencias impactan en la vida de millones de personas: si no respetan nuestras creencias, no esperen contar con nosotros para defenderlos cuando no supieron estar a la altura del pueblo.

Por último, las distintas agrupaciones convocantes, invitamos a la sociedad civil a sumarse a la iniciativa de recolección de firmas “actívate”, para pedir a la Corte que recapacite y resuelva respetando nuestros valores y tradiciones.

La liga para firmar es:

https://activate.org.mx/activacion/ahora-la-corte-va-contra-la-navidad-

635a91b6b9820
Gracias.

ATENTAMENTE,

Red Pro Yucatán
Conciencia y Derechos Humanos CEFIM
Frente Nacional por la Familia Uniendo Caminos Yucatán Caballeros de Colón
Misión Rescate México
Unión Nacional de Padres de Familia
Iniciativa Ciudadana
Cáritas de Yucatán
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