Abuelita de Chichimilá asegura que los aluxes se la llevaron; reaparece ilesa tras tres días en la selva

Chichimilá, Yucatán.– Una historia que mezcla misterio, tradición y asombro conmocionó a Yucatán durante el mes de mayo y rápidamente trascendió a nivel nacional, luego de que una mujer de la tercera edad asegurara haber sido llevada por aluxes, seres de la cosmovisión maya, tras permanecer desaparecida por casi tres días en la selva.

Se trata de doña Teodora, vecina de la comunidad de Chichimilá, quien fue reportada como desaparecida luego de internarse en una zona selvática cercana. La ausencia de la abuelita encendió las alarmas entre familiares, pobladores y autoridades, quienes desplegaron un operativo de búsqueda ante el temor de que su vida estuviera en riesgo, especialmente por las altas temperaturas que superaban los 40 grados centígrados.

Durante casi 72 horas no hubo rastro de ella, y con el paso del tiempo las esperanzas comenzaban a disminuir. Sin embargo, de manera inesperada, doña Teodora reapareció por su propio pie, completamente consciente, sin signos visibles de deshidratación, lesiones o afectaciones graves, pese a haber estado —presuntamente— sin agua ni alimentos durante varios días.

Lo que más llamó la atención no fue solo su estado físico, sino el testimonio que ofreció tras su regreso. La abuelita afirmó que durante su ausencia estuvo acompañada por seres que describió como “niños, pero no humanos”, a quienes identificó como aluxes, figuras profundamente arraigadas en las creencias mayas del sureste mexicano.

Su relato generó sorpresa, debate y una ola de comentarios tanto en redes sociales como en medios de comunicación, reavivando el interés por las leyendas y tradiciones ancestrales de Yucatán, donde los aluxes son considerados guardianes de la naturaleza y los montes.

El caso de doña Teodora no solo dejó perpleja a la comunidad de Chichimilá, sino que se convirtió en una de las historias más comentadas del año en el estado, al desafiar toda explicación lógica y recordar la fuerza cultural y simbólica que aún tienen las tradiciones mayas en la vida cotidiana de Yucatán.

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