Un monto superior a 57 mil 802 millones de pesos permanece sin aclarar en las cuentas públicas relacionadas con megaproyectos impulsados durante el gobierno federal anterior, de acuerdo con información difundida por el medio digital La Silla Rota a partir de observaciones de la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
Según el reporte, estas irregularidades se concentran en las revisiones de los ejercicios fiscales 2023 y 2024, donde los proyectos emblemáticos del sexenio acumulan cerca del 70 % del presunto daño al erario detectado en ese periodo.
Infraestructura bajo la lupa
Los señalamientos abarcan obras de gran escala en sectores estratégicos como infraestructura ferroviaria, hidráulica, carreteras y desarrollo urbano.
Entre ellas destaca el Tren Maya, una de las iniciativas más representativas de la administración federal pasada, cuyos distintos tramos presentan observaciones por montos millonarios pendientes de aclaración.
La ASF identificó presuntas deficiencias en los mecanismos de control, supervisión y documentación del gasto público, así como posibles responsabilidades administrativas derivadas del manejo de recursos.
Observaciones no equivalen a desvío confirmado
Especialistas en fiscalización subrayan que las observaciones de la Auditoría no implican necesariamente un desfalco comprobado, sino recursos cuyo uso no ha sido debidamente justificado ante el órgano fiscalizador.
El proceso establece plazos para que las dependencias involucradas presenten documentación o solventen las irregularidades detectadas. De no hacerlo, las observaciones pueden derivar en sanciones administrativas, resarcimiento de recursos o incluso procesos judiciales.
Megaproyectos concentran el mayor riesgo financiero
El análisis revela que la magnitud presupuestal de estas obras —algunas de las más costosas en décadas— incrementa la probabilidad de inconsistencias contables o administrativas si no existen controles robustos.
Además del Tren Maya, otras obras de infraestructura federal también figuran entre las áreas con montos relevantes por aclarar, lo que ha reavivado el debate sobre transparencia y rendición de cuentas en proyectos estratégicos.

