La gobernadora de Campeche, Layda Sansores San Román, volvió a colocarse entre los mandatarios estatales con menor aprobación ciudadana en México, de acuerdo con los resultados más recientes de la encuesta realizada por la Statistical Research Corporation (SRC), correspondiente a diciembre de 2025.
El estudio demoscópico ubicó a la mandataria campechana con 49.6 por ciento de aprobación, cifra que la posiciona en el lugar 27 de los 32 gobernadores evaluados a nivel nacional, integrándola al grupo de los seis gobernantes peor calificados del país.
Los resultados no representan un hecho aislado. En meses recientes, Layda Sansores ha acumulado evaluaciones negativas en distintos ejercicios de opinión pública de alcance nacional, los cuales coinciden en reflejar un alto nivel de desaprobación ciudadana hacia su administración.
Analistas políticos señalan que la repetición de estos resultados confirma una tendencia sostenida de desgaste en la percepción pública, marcada por críticas al desempeño gubernamental, cuestionamientos sobre la eficacia de las políticas públicas y una creciente inconformidad social en diversos sectores del estado.
Diversos factores han incidido en esta evaluación negativa, entre ellos la percepción de falta de resultados tangibles, señalamientos sobre la conducción política del gobierno estatal y una narrativa pública que, lejos de revertir la desaprobación, ha profundizado la polarización social en Campeche.
El descenso en la aprobación ciudadana también ocurre en un contexto nacional en el que los gobiernos estatales enfrentan mayores exigencias de transparencia, seguridad, desarrollo económico y gobernabilidad, rubros que suelen ser determinantes en la opinión pública.
Especialistas advierten que mantener niveles bajos de aprobación no solo afecta la imagen del gobierno en turno, sino que también puede tener repercusiones en la gobernabilidad, la relación con otros niveles de gobierno y el futuro político del proyecto que encabeza Sansores San Román.
La encuesta de SRC se suma así a una serie de mediciones que evidencian el reto creciente que enfrenta la gobernadora de Campeche para recuperar la confianza ciudadana y revertir una percepción pública que, hasta ahora, se mantiene mayoritariamente crítica.

