Crisis en Morena Campeche: Layda Sansores enfrenta resistencia en el Congreso

La estabilidad política en Campeche atraviesa un momento de alta tensión. La relación entre el Poder Ejecutivo y el Congreso local se encuentra deteriorada, no por disputas con la oposición, sino por un choque directo entre la gobernadora Layda Sansores San Román y los diputados de Morena, su propio partido, lo que ha provocado un ambiente de confrontación interna sin precedentes recientes.

De acuerdo con información difundida por Político MX y fuentes cercanas al proceso legislativo, la mandataria estatal ha emprendido una ofensiva política para remover a José Antonio Jiménez de la coordinación parlamentaria de Morena. El objetivo sería recuperar el control sobre una bancada que, en semanas recientes, ha mostrado autonomía frente a las decisiones del Ejecutivo.

El detonante del conflicto fue la negativa de los legisladores a autorizar un endeudamiento por cerca de mil millones de pesos, solicitado por el gobierno estatal para financiar diversos proyectos. Aunque desde la administración se defendió la propuesta como necesaria para impulsar el desarrollo, varios diputados consideraron insuficiente la información presentada y optaron por frenar la iniciativa, marcando un límite a la influencia del Palacio de Gobierno.

Esta postura generó un fuerte malestar en el entorno de Sansores, que habría interpretado el rechazo como una ruptura política y un cuestionamiento a su liderazgo. En respuesta, se intensificaron las presiones para modificar la dirigencia interna del Congreso, lo que agravó aún más las diferencias entre ambas partes.

Frente al riesgo de una división profunda, distintas figuras del morenismo local han comenzado a intervenir. Destaca el papel del alcalde de Ciudad del Carmen, Pablo Gutiérrez Lazarus, quien ha asumido la tarea de acercar posiciones y evitar que el conflicto derive en una fractura definitiva. Su participación busca preservar la unidad partidista y reducir el desgaste institucional.

La preocupación dentro de Morena es evidente. Militantes y dirigentes advierten que una confrontación prolongada debilita al partido ante la opinión pública y puede convertirse en un factor determinante rumbo a las elecciones de 2027. En este escenario, fuerzas como Movimiento Ciudadano y el PRI observan con atención, listos para capitalizar cualquier fisura interna.

Especialistas en política regional señalan que esta crisis refleja un reacomodo de fuerzas dentro del partido en Campeche, donde los legisladores buscan mayor margen de independencia frente al Ejecutivo. Al mismo tiempo, pone en evidencia las dificultades de la gobernadora para mantener cohesión en su propio bloque legislativo.

Mientras continúan las negociaciones, el futuro de la coordinación parlamentaria y del proyecto político de Morena en la entidad permanece incierto. Lo que comenzó como una diferencia presupuestal se ha transformado en una disputa de poder que podría redefinir el panorama político estatal en los próximos años.

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