Yucatán cierra con éxito el Mundial de Béisbol Sub-15; México se queda con el cuarto lugar

Yucatán cerró con éxito la Copa Mundial de Béisbol Sub-15 WBSC 2026, una competencia que por primera vez llegó a esta región del país, con el apoyo de la CONADE, encabezada por Rommel Pacheco, y que durante diez días convirtió a los estadios Kukulcán Álamo de Mérida y Beto Ávila de Cancún en escenarios del mejor talento juvenil internacional.
La competencia, que reunió a 12 selecciones nacionales, dejó una importante respuesta de las aficiones de Yucatán y Quintana Roo. En Mérida, el Parque Kukulcán recibió a familias, niñas, niños y aficionados que acudieron para disfrutar de los encuentros y, especialmente, para acompañar a la Selección Mexicana durante su recorrido en el torneo. En Cancún, el Estadio Beto Ávila también vivió jornadas de gran ambiente con la presencia de las selecciones del Grupo B y de la Ronda de Colocación.
Para la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE) y su director general Rommel Pacheco, la realización de este Mundial representa la importancia de que México continúe siendo sede de eventos deportivos internacionales, no solamente por la posibilidad de recibir a los mejores atletas del mundo, sino por el impacto que estas competencias generan en las nuevas generaciones, en las aficiones y en el desarrollo de la infraestructura y experiencia organizativa del país.
Para el público de la Península, el Mundial representó además la oportunidad de disfrutar en casa de una competencia de máxima relevancia y de ver de manera presencial a jóvenes peloteros que representan el futuro del béisbol mundial. La llegada del torneo permitió que las nuevas generaciones se acercaran al deporte, conocieran a jugadores de distintos países y vivieran la experiencia de una competencia internacional en escenarios que forman parte de la identidad beisbolera de la región.
La Selección Mexicana tuvo una destacada participación. El equipo dirigido por Luis Felipe “Pepón” Juárez comenzó el torneo con tres victorias consecutivas ante Alemania, República Dominicana y Sudáfrica; posteriormente cayó por la mínima diferencia ante Japón y cerró la fase de grupos con un triunfo de 5-4 sobre Cuba para avanzar a la Súper Ronda con récord de cuatro victorias y una derrota.
En la Súper Ronda, México consiguió un importante triunfo ante Estados Unidos y posteriormente derrotó a Nicaragua por 12-2 para asegurar su presencia en el juego por la medalla de bronce. En ese encuentro, disputado nuevamente ante la afición del Parque Kukulcán, la novena mexicana luchó hasta el último out, pero cayó 8-6 frente a Japón para finalizar en el cuarto lugar mundial.
El campeonato correspondió a Estados Unidos, que derrotó 5-4 a República Dominicana en una emocionante final disputada en el Parque Kukulcán. Japón ocupó el tercer lugar y México terminó en la cuarta posición, entre las principales potencias del béisbol juvenil mundial. Para la novena mexicana, el torneo significó además una importante experiencia de competencia internacional y de desarrollo para una generación de jóvenes peloteros que representa el futuro del béisbol nacional.
La Copa Mundial Sub-15 fue, además, un ejemplo de la capacidad de coordinación entre instituciones y gobiernos para llevar el deporte de alto nivel a distintas regiones de México. CONADE, WBSC, la Federación Mexicana de Béisbol y los gobiernos de Yucatán y Quintana Roo trabajaron de manera conjunta para hacer posible que, por primera vez, la Península fuera escenario de esta competencia mundial.
Con este evento, Yucatán y Quintana Roo se suman a la historia de una competencia que México ya había recibido anteriormente en Chihuahua, Sinaloa y Sonora. Para la CONADE, llevar nuevamente un Mundial a territorio nacional significa acercar el deporte internacional a las comunidades, inspirar a niñas, niños y jóvenes y generar oportunidades para que el talento mexicano compita, aprenda y se desarrolle en casa.
La Copa Mundial de Béisbol Sub-15 llega así a su fin, pero deja una certeza: la Península de Yucatán tiene afición, infraestructura y pasión para recibir grandes eventos deportivos internacionales. Y, sobre todo, deja en miles de niñas, niños y jóvenes la experiencia de haber visto de cerca a los futuros protagonistas del béisbol mundial.

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