Excesos

Círculo Rojo 

Por Iván Duarte

Sobre la reciente revelación pública de Francisco Torres Rivas actual titular de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán (Japay) como delegado de Morena en el conturbado municipio de Kanasín, quisiera relatar algunos pormenores de la “incómoda” presentación como tal, ante los actores políticos de ese partido en la comunidad.

La primera impresión no fue grata según relatan los participantes. Pancho Torres llegó sonriente, aunque visiblemente incómodo de origen. Había calor, pero el delegado sudaba en exceso. Tampoco quiso comer la cochinita que sirvió el hermano del ex candidato a la alcaldía, Florentino Chan “Masha”.

“Le estaban sirviendo y rechazó con las manos, como si se tratara de un vomitivo”, dijeron. La sospecha fue unánime. ¿Será que trae copas encima o está crudo?, pregunta que solo se hicieron mentalmente.

Hubo unas presentaciones, de las que hablaremos más adelante. Pero la frase matona del día fue la siguiente: “No me vayan a invitar a comer, porque no van a lograr nada con ello. Pero si quieren invitarme a comer, sepan que me gusta mucho el frijol con puerco. Pero no lograrán nada con eso”.

Unos instantes de silencio incómodo invadieron el lugar. Nadie supo con claridad si la expresión de Torres Rivas fue una broma sarcástica a su estilo, o una frase lapidaria y fría emitida por el ronco pecho del sudoroso funcionario.

Los presentes

Quien fue la encargada de hacer pública esa reunión no fue otra que la diputada federal Jéssica Saidén Quiroz, quien todo el mundo la define como que vive en un mundo de caramelo en donde todo está bonito, y no deja de hablar de unidad. Sus deseos de reelección la tienen en ese “mood”.

El adelantado

A quien se le caía la cara de vergüenza era al dirigente del partido, Carlos Bojórquez Urzaiz, quien tuvo el mal tino de ofrecer la palabra en primer lugar a la diputada Alba Cristina Cob, que ni siquiera es de Kanasín, pasando por encima del correspondiente a la demarcación que también se encontraba ahí; Samuel Lizama Gasca. 

No faltó quien le haga la observación de la falta de respeto que había cometido al ceder a “albita” como el dirigente le llama. Evidentemente entre tartamudeos, Bojórquez Urzaiz trató de justificar su error con la idea de otorgar la voz primero a las mujeres, pero por si había dudas, pasó luego la voz al diputado por Kanasín y dijo repetidamente; “Samuel es mi amigo”.

Este derrapón del líder de Morena en Yucatán encendió las alertas entre los participantes. La teoría de querer imponer a la diputada Alba como candidata a la alcaldía de Kanasín, siendo ahijada política del ex presidente municipal Carlos Moreno Magaña, parecía cobrar fuerza. Y el rostro de Bojórquez lleno de nerviosismo en ese momento, lo confirmaba plenamente.

El enojado

Me levanté de mi asiento cuando llegó mi turno y dije; “Bueno, pues antes que nada, no sé cual sea el motivo de esta reunión, pero yo aquí no veo a morenistas, sino a puro priísta. Yo no quiero ser candidato ni nada. Cuando salga el candidato o candidata entonces me avisan”, y poco después me retiré.

Y tenía razón. Ahí estaba Jéssica Saidén, Antonio Homá, Pancho Torres, Carlos Pavón, en la plana principal y de toma de decisiones del partido. 

Lo que se ve no se juzga. Los priístas quieren de nuevo el Poder en el municipio, pero ahora con nueva camiseta. 

En términos generales, la desconfianza permea. Más que un llamado de unidad, se interpretó como un aviso al estilo PRI. Las cosas serán así, y les estamos avisando. Y queremos que se sumen y se cuadren. Tiempo al tiempo. 

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