El estado de Yucatán dio un paso clave hacia un turismo más incluyente al integrarse a la estrategia nacional de turismo comunitario, tras la firma de un convenio entre el Gobierno estatal y el Fondo Nacional de Fomento al Turismo para fortalecer el proyecto Camino del Mayab.
El acuerdo fue suscrito en Palacio de Gobierno por el gobernador Joaquín Díaz Mena y el director general de Fonatur, Sebastián Ramírez Mendoza, con el objetivo de consolidar esta ruta como un destino de turismo comunitario que prioriza la participación directa de las comunidades y la distribución equitativa de los beneficios económicos.
El mandatario estatal destacó que este proyecto integra municipios como Mérida, Tecoh, Abalá, Sacalum y Umán, donde las comunidades han convertido su riqueza cultural y natural en una alternativa de desarrollo sostenible.
Como parte del convenio, se trabajará en tres ejes principales: la planeación turística a largo plazo, el desarrollo de infraestructura y equipamiento, así como acciones de mantenimiento y promoción. Además, se contempla la construcción de un parador turístico en el punto inicial de la ruta y la elaboración de materiales de difusión para posicionar el destino.
“Camino del Mayab representa una oportunidad de justicia y bienestar para nuestras comunidades mayas, al impulsar un turismo que respeta y valora lo auténtico”, afirmó el gobernador.
Esta iniciativa forma parte del Programa Nacional de Turismo Comunitario, respaldado por el Gobierno Federal encabezado por Claudia Sheinbaum Pardo, que reconoce este modelo como una prioridad para el desarrollo económico con enfoque social y sustentable.
Por su parte, Ramírez Mendoza subrayó que Camino del Mayab es uno de los tres proyectos estratégicos que se impulsarán a nivel nacional, lo que permitirá a Yucatán posicionarse como referente de un turismo más responsable.
Representantes comunitarios, como Lol Be Uc Canché, celebraron la firma del convenio al considerar que fortalece la organización local y garantiza mayor participación en la toma de decisiones.
Con esta alianza, Yucatán apuesta por un modelo turístico que no solo atrae visitantes, sino que también genera bienestar directo en las comunidades, preserva tradiciones y protege el patrimonio biocultural de la región.

