El director ejecutivo de Meta Platforms, Mark Zuckerberg, comparecerá ante un jurado en un juicio considerado histórico para la industria tecnológica en Estados Unidos. El proceso busca determinar si las plataformas de la compañía contribuyen deliberadamente a generar adicción en menores de edad y si han causado daños a su salud mental.
El caso gira en torno a una joven de 20 años, identificada como KGM, quien sostiene que el uso temprano de redes sociales agravó su depresión y pensamientos suicidas. En la demanda también figura YouTube, propiedad de Google. Otras compañías inicialmente involucradas, como TikTok y Snap Inc., alcanzaron acuerdos previos y quedaron fuera del litigio.
Primera vez ante un jurado por este tema
Aunque Zuckerberg ya ha declarado ante el Congreso estadounidense sobre la seguridad juvenil en plataformas digitales —e incluso ofreció disculpas públicas a familias afectadas por tragedias relacionadas con redes sociales—, esta es la primera ocasión en que responderá cuestionamientos similares ante un jurado civil.
El ambiente en la corte se anticipa tenso: se espera la presencia de padres que han perdido a sus hijos y que atribuyen parte de la responsabilidad a la exposición prolongada a redes sociales.
¿Adicción clínica o mecanismo de escape?
La defensa de Meta ha rechazado categóricamente las acusaciones. Un portavoz afirmó que la empresa está “confiada en que las pruebas demostrarán su compromiso de larga data con el bienestar de los jóvenes”.
Durante su alegato inicial, el abogado Paul Schmidt sostuvo que la compañía no cuestiona los problemas de salud mental de la demandante, sino que niega que Instagram haya sido un factor determinante. Según la defensa, los registros médicos reflejan una vida familiar compleja, y argumentan que la joven utilizaba las plataformas como vía de escape ante situaciones personales difíciles.
En la misma línea, la representación de YouTube indicó que el uso de redes sociales puede ser una herramienta de afrontamiento y no necesariamente la causa directa de trastornos psicológicos.
Filtros, algoritmos y “scroll infinito”
El juicio también examina el diseño de las plataformas. Una semana antes del testimonio de Zuckerberg, el jefe de Instagram, Adam Mosseri, declaró que no comparte la idea de que exista una “adicción clínica” a las redes sociales. Aseguró que la empresa trabaja para proteger a usuarios jóvenes y que decisiones perjudiciales para su bienestar no serían sostenibles a largo plazo.
Sin embargo, el abogado de la demandante, Mark Lanier, centró parte del interrogatorio en los filtros cosméticos de Instagram que modifican la apariencia física, así como en el algoritmo, la personalización de contenidos y el “feed” infinito, funciones que —según la parte demandante— están diseñadas para maximizar el tiempo de permanencia y generar dependencia.
Se prevé que estos mismos temas sean abordados directamente con Zuckerberg, especialmente en lo relativo a cómo las decisiones de diseño influyen en la conducta de usuarios menores de edad.

