Conkal, Yucatán.— Lo que parecía una tarde tranquila estuvo a punto de transformarse en una verdadera tragedia para una familia de este municipio, luego de que dos hermanos fueran atropellados en un hecho que conmocionó a vecinos de la zona y evidenció la importancia de la respuesta ciudadana y de las autoridades locales.
De acuerdo con testimonios vecinales, el fuerte impacto alertó a los habitantes, quienes salieron de sus domicilios y se encontraron con una escena alarmante: una menor tendida sobre el pavimento, mientras su hermano la jalaba desesperadamente para evitar que las llantas del vehículo volvieran a pasarle encima. El conductor, identificado por vecinos como presunto repartidor, no se habría detenido para auxiliar a las víctimas ni para verificar su estado de salud.
Lejos de asumir responsabilidad, señalan testigos, el conductor intentó retirarse del lugar, poniendo en riesgo a otras personas que trataron de detenerlo para dialogar. En el intento por huir, casi atropella a otra vecina, lo que incrementó la tensión y el peligro en la zona. Algunos ciudadanos incluso se expusieron físicamente para impedir que el vehículo abandonara el lugar.
Ante la gravedad de la situación y la premura del momento, una vecina contactó directamente a la presidenta municipal, quien —según relatan— respondió de inmediato y activó un operativo con la Policía Municipal, logrando acordonar el área y dar seguimiento al caso. El conductor fue escoltado hasta el Palacio Municipal para iniciar el deslinde de responsabilidades y los procedimientos correspondientes.
Posteriormente, una de las víctimas presentó un cuadro severo de shock, producto del susto y la experiencia vivida, lo que generó profunda preocupación entre quienes la conocen desde la infancia. Vecinos expresaron su consternación por lo ocurrido y subrayaron el impacto emocional de presenciar el atropellamiento de dos jóvenes del barrio.
El hecho reavivó el debate sobre la responsabilidad de los conductores, la empatía ante accidentes viales y la necesidad de respuestas inmediatas cuando está en riesgo la vida. Asimismo, la comunidad destacó la solidaridad vecinal como un factor clave para evitar un desenlace fatal.
“Entre vecinos hay que apoyarnos”, coincidieron habitantes del lugar, quienes hicieron un llamado a extremar precauciones en la vida diaria y a recordar que un accidente puede ocurrir en cuestión de segundos. Las autoridades continúan con el proceso para determinar las responsabilidades y las reparaciones que correspondan conforme a la ley.

