Un duro golpe al PRI de cúpula en Yucatán

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Círculo Rojo

Por: Iván Duarte

El proceso electoral en el Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha llegado a dimensiones impensables. Contra todos los pronósticos iniciales que pensaban que habría un candidato de unidad, nunca imaginaron que se les colarían en la contienda tres planillas adicionales a las del que se esperaba sería el oficial; Francisco Torres Rivas.

Eso causó enojo, pero no preocupación en las altas esferas locales del partido. Tiempo después esas tres planillas unirían fuerzas, pero no para sumarse al candidato oficial, llamado “de la cúpula”, sino en torno a otro aspirante, Diego Lugo Interián.

Eso también causó enojo, pero le acompañó un “shht..a ver, a ver, aquí nosotros mandamos” ese gesto de desdén y soberbia que caracteriza a quienes no están acostumbrados a que “su base” se les pare de frente, comienza a causar escozor en los priístas de “cuna de oro”.

A alcances nacionales, ha llegado la pregunta de ¿cómo es posible que el gobernador de Campeche se nos haya metido hasta la cocina con estos?, que representa ya un primer golpe dado por el campechano Alejandro Moreno Cárdenas en su búsqueda por la dirigencia nacional del PRI.

Esto definitivamente ha representado una dura cachetada a los ex gobernadores, Rolando Zapata Bello, e Ivonne Ortega Pacheco, porque un intento similar hacia la vecina entidad, de crearle un “infiernito” al campechano simplemente no se ha logrado.

Y para muestra lo siguiente: el pasado 26 de marzo a las 11:30 de la mañana en el Salón de la Mujer de la Casa del Pueblo, se ofreció una rueda de prensa que contó con la presencia de Carlos Sobrino Argáez, actual presidente local del partido, y de Héctor Gutiérrez de la Garza, Secretario de Organización del Comité Ejecutivo Nacional.

Trascendió que las intenciones del  regiomontano eran las de aplazar el proceso electoral en Yucatán como sucedió en el proceso nacional, que de mayo pasó a septiembre de este año. Y ese era el motivo real, según algunas fuentes, del anuncio del representante nacional del tricolor.

Pero lo que no esperaban, era que un militante hiciera su aparición en plena rueda de prensa para denunciar ante los medios de comunicación presentes una seria de anomalías en el proceso electoral, entre ellas el posible aplazamiento.

Ante este “robo de reflectores”, la dirigencia del partido no tuvo de otra, más que convocar a lo medios de comunicación a otra rueda de prensa el mismo día, pero ahora a las tres de la tarde. Antes de ello, corre un rumor luego de que se sabe de esta nueva convocatoria de rueda de prensa, de su cancelación, pero al final, ésta se lleva a cabo.

Esa misma semana, el viernes 29 de marzo, la ex gobernadora, Ivonne Ortega Pacheco, arribó a la entidad, en completo sigilo, y al respecto existen dos versiones; la primera que operó desde la Casa del Pueblo, y otra desde otro punto de la ciudad, en algunos casos visitas en persona; la petición de respaldo a su candidato, Torres Rivas.

Dicha solicitud se la habría dirigido a todos los alcaldes de la entidad, sean azules, rojos, marrones. Del color que sea. Con la intensión de facilitar recursos para operatividad y movilización de militantes para que voten este 07 de abril a favor de su alfil.

A esto se suma un titubeante Pancho Torres, que estaba en ese entonces con la intensión de claudicar a su candidatura, debido a que no más, no levanta. Y es que la campaña, le ha traído más costos que beneficios. Siendo su objetivo primario la candidatura a la alcaldía de Mérida, el proceso, le ha desgastado y divido a la militancia sobre su persona.

Ortega Pacheco se habría reunido con su candidato para pedirle, y no precisamente de favor, que por ningún motivo se baje de la contienda. Y es que el primer golpe al interior de estado, fue que la cúpula nacional del partido sepa que se metieron a su casa a “hacerle un hijo macho”.

Un golpe moral y contundente a sus intenciones de dirigir el PRI nacional, sería que la elección la pierda su gallo. Y por esa razón, no dejará que esto suceda por nada del mundo, aún tenga que forzar a un Pancho Torres a punto de tirar la toalla.

El AS bajo la manga

Hay una carta de la cúpula local priísta, que poco se ha visto, la cercana relación con el partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) que hay entre priístas y morenistas, incluso entre panistas y morenistas.

En el caso concreto del PRI, mucho ha circulado la versión de que Ivonne Ortega Pacheco se alió con Morena en la pasada elección del primero de julio. Así como que Rolando Zapata y Jorge Carlos Ramírez Marín lo hicieron con el Partido Acción Nacional (PAN).

Pero para lo que respecta a este proceso interno. La cercanía se observa más de cerca al color marrón. La gran mayoría de los alcaldes priístas y al menos unos cinco panistas se han reunido, en secrecía con el señor de los Moches, René Bejarano, brazo social operador de Morena en los estados.

Y en este escenario, el PRI de cúpula parece tener especial predilección por el partido de Andrés Manuel López Obrador. Un ejemplo muy claro, son los alcaldes priístas que aparecen en la foto que se tomaron en días antes con el defensor de las abejas.

Sino todos, una buena parte mantienen este tórrido romance de ocasión electoral. Por ejemplo; Yamili Cupul Vázquez, alcaldesa por el PRI en Uayma, no solamente tiene esta cercanía, sino que además tiene por asesor a Jesús “Chucho” Mena Marrufo, tío de Joaquín Díaz Mena, ex candidato al gobierno del Estado por Morena, y actual “superdelegado” de ese partido.

Otro es Gerardo Concha, alcalde de Tixpehual, quien también guarda muy buena relación con los marrones. En fin, ese es tema de otro día y ya habrá momento para desglosarlos uno por uno.

Lo importante aquí es que el PRI de la cúpula en la entidad, recibió un duro golpe a la soberbia, un “foráneo” les ocasionó un “infiernito” con el apadrinamiento disidente. Un golpe peor sería perder la elección de este domingo.