Sin Titubeos
El próximo Gobernador de Yucatán saldrá del PRI


Por: Roberto Ojeda

Faltan más de dos años para que Yucatán se lleve a cabo el proceso electoral en busca de diputados, alcaldes y gobernador, por lo que jugar al adivino a estas alturas seguramente sea muy prematuro, pero sin embargo lo intentaré y trataré de dar mis razones para establecer mis puntos de vista.

Me enfocaré solamente en la elección a gobernador, que es sin duda la más importante de todas en el estado, haciendo de lado que a nivel nacional se decidirá a nuestro próximo Presidente y viendo la situación actual de la política yucateca y los posibles panoramas, tengo que decir que si las elecciones se realizarán en este junio, volvería a ganar el PRI.

Sé que muchos panistas pegarán el grito en el cielo. La realidad, es que tendrán que trabajar mucho para que la situación sea muy diferente en dos años, no sólo con el electorado, también y principalmente al interior de su partido, y es que en eso el PRI les lleva mucha ventaja.

Si algo hay que reconocer a los tricolores, es su capacidad para mantener unidad o al menos fingir que existe. En muy pocas ocasiones escucharán a un priiÍsta hablar públicamente mal de otro o no “cuadrarse” ante las indicaciones del líder en turno; y salvo casos muy especiales, si no se ayudan, al menos no se estorban.

En el PAN es todo lo contrario. El problema con los azules no es la división interna, sino que aprovechan cualquier oportunidad para despedazarse entre ellos, ponerse zancadillas y hablar a las espaldas de sus correligionarios.

Al panista le encanta hablar de lo que ocurre en los cuartos de guerra y más si es para fregar a sus rivales políticos de su mismo partido. Los medios de comunicación viven de los chismes calientitos que todos los días salen del hervidero de Acción Nacional, mientras los herederos de Fidel Velázquez se compran palomitas y disfrutan del espectáculo.

Otra razón por la que es muy factible que repita el PRI con la gobernatura, es la presencia de figuras políticas de ambos partidos. En el tricolor se ven bandos muy marcados, todos con una figura como punta de lanza con perfil para competir por la administración estatal, mientras que por el lado del PAN, la carencia de liderazgos con perfil para competir es notorio.

Su mejor carta hace unos meses, Renán Barrera Concha, se está quedando sin reflectores luego de un 2015 de espanto en donde perdió posiciones y se quedó sin hueso en Yucatán. Pero fuera del ex alcalde, no se visualiza una figura rutilante, aunque levanten la mano los Senadores Rosa Adriana Díaz Lizama y Daniel Ávila Ruíz, sin tanto arrastre por el momento y Huacho Díaz Mena también suspire.

Mientras tanto en la acera de enfrente Mauricio Sahuí, Felipe Cervera Hernández, Jorge Carlos Ramírez Marín y Víctor Caballero, son algunos nombres que buscarán competir para la silla que hoy ocupa Rolando Zapata Bello, y aunque tantos nombres pueda ser riesgo de ruptura, esta es menos por aquella disciplina de la cual antes manifesté.

Una muestra del panorama sombrío que a mi parecer le espera a los panistas si no aprenden a trabajar en equipo, es la decisión de su actual líder político Mauricio Vila Dosal, quien prefiere reelegirse como alcalde, que buscar la candidatura a gobernador.

Posdata: Lo único que visualizo que podría dar vuelta a esto, es lo que ocurra en la carrera presidencial, en donde un buen candidato panista podría influir y arrastrar a todo el panismo local. Mientras tanto, que prendan veladoras…

Roberto Ojeda-04

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